André Glusckmann no deja títere con cabeza en su análisis del NO francés a la Constitución europea, e interpreta el resultado como, por encima de todo, un NO a la ampliación, algo que parece bastante coherente: “Más grave todavía es que las fobias sobre las que se apoya el No las alimentan los defensores oficiales del Sí. ¿No fue Chirac quien, durante el conflicto de Irak, tuvo la arrogancia de afirmar que los europeos del este sólo tenían un derecho: “El de callarse”? La obsesión de la diplomacia francesa es crear una “Europa-potencia” que se oponga a “la hiperpotencia” estadounidense. No es el sueño de una Europa europea, sino de una Europa francesa. París-Berlín-Moscú, he ahí la columna vertebral. Bruselas o Varsovia que se limiten a comportarse como es debido. Ellas van a ser las víctimas expiatorias del fracaso en el referéndum. [...]
El muelle moral ha saltado en la izquierda. Durante esta campaña he oído a dirigentes socialistas que estigmatizaban a trabajadores de otros países europeos como antes sólo sabía hacerlo la extrema derecha. He visto a Jean-Pierre Chevènement que gritaba contra los “oligarcas de Bruselas” y demostraba el origen putiniano de su lenguaje. He asistido a apologías delirantes de la tierra francesa que olían demasiado a pasado, incluso al más escabroso de nuestra historia.” Francia acaba de olvidar que allí nacieron los derechos humanos.
2005-06-13 02:17 Yo por mi parte mantengo dudas de que el 55% de los votos del pueblo francés tengan el mismo valor que el de los lobbystas, multinacionales y alta burguesía colaboradores con el SI del gobierno francés.
El abandono de este proyecto de Constitución Europea no está garantizado a pesar del NO de millones de franceses. Demasiados intereses de los de siempre en juego. Francia podría fácilmente olvidar sus fundamentos de República Democrática.
2005-06-23 14:02 Hay varias consideraciones que puedo hacer sobre las reacciones a la “Constitución Europea”.
Una es mi simpatía hacia una Europa unidad que pueda ejercer una contrapoder ante esa hegemonía absoluta que USA está aplicando sobre todos los habitantes de este planeta. Si la ONU fuese ese organismo multinacional que velase por los derechos de todos los estados, con decisiones libres y democráticas y sin el privilegio de derecho a veto de las super-potencias, el papel de una Europa unidad no sería necesario, pero tal como están las cosas, es mejor que alguien o algo, tenga cierta capacidad de respuesta a la política de los EEUU.
Otra consideración es el papel del Reino Unido, claramente más aliado de EEUU que de los europeos. De ahí el eje París-Berlín-(Moscú), ya que Londres tiene otro eje.
Otra consideración y que me afecta más como ciudadano europeo, es que por el momento la unidad europea se está basando sobre conceptos económicos y muy poco sobre intereses sociales. A mi no me gustaría una Europa excesivamente proteccionista y de espaldas a las realidades sociales de nuestro mundo; Europa, que ha sido colonizadora y depredadora durante tantos siglos, tiene la madurez suficiente para desarrollar una política diferente basada en un comercio justo y en una relación más franca con otros continentes. Hace años que en las costas del sur de España se está viviendo la tragedia de centenares de africanos ahogados en el mar al intentar cruzar el estrecho de Gibraltar en pequeñas embarcaciones. Según las estadísticas son inmigrantes ilegales, naturalmente son personas que buscan una vida mejor.
2005-06-23 17:35 Qué revoltijo el de Glusckmann y qué infausto titular. ¿Francia acaba de olvidar que allí nacieron los derechos humanos?
Será que en malos tiempos como éstos, peores filósofos, si es que el tal Glusckmann sigue dándoselas de eso, de filósofo. Pero no, en el último referéndum sobre la mal llamada Constitución europea no se votaba sobre los derechos humanos.
Tras análisis del texto y largo y muy francés debate, y con más de una salida de tono (lo del fontanero polaco es memorable) la derecha-derecha (de tintes xenófobos, más bien) votó en contra. La izquierda (la más extrema izquierda, en puridad) votó también en contra. Un centro heterogéneo votó a favor. Eso es todo. Eso se votaba y con unos u otros argumentos, eso votaron.
Los “otros” argumentos fueron ajenos o muy ajenos al concreto texto, y los más lejanos, precisamente relacionados con los límites “más lejanos” de la ampliación : ¿dónde se acaba Europa, dónde sus fronteras? No tanto en el aumentar los países de 15 a 25, bastante en el relativo europeismo de algún gobierno de los nuevos miembros, y mucho en la imposición de la entrada en Turquía. A qué negarse, Turquía atrae muchas negativas comprensibles (ni son Europa, ni son europeos) y varios de los nuevos miembros, similar (son escasamente europeistas y más proyanquis que otra cosa). Ahí se ve el plumero de los USA, que ellos sí, son partidarios de la entrada en la UE de Turquía y de algún que otro país de gobierno dudosamente europeista.
Zonas de influencia, se dice. Los USA metiendo las narices en la UE. Eso se lo han tomado muy mal los franceses, también. Porque los franceses se sienten indubitablemente europeos, y de primerísima línea.
Pero el voto es una de las virtudes de la democracia, y no es demócrata el tremendismo electoral o en las interpretaciones posteriores (o el SI o el caos y el diluvio). Y en eso los gerentes europeos se han equivocado profundamente, por no dar alternativas.
Las hay, las hay, pese a que el sinuoso e insincero Blair sea el próximo presidente (semestral y por turno; no exageremos, pero chusco que de país fuera del euro) en la UE. Las hay. Sencillamente, que se abra, y crudamente, el debate entre los partidarios de mantener, digamos, el anterior Mercado Común Europeo, sólo eso, un mercado común, sin aranceles internos, y la UE como potencia, hoy la primera potencia mundial en lo económico, y pronto en otras áreas. Esa UE debería tener, y creo que obviamente, un mayor componente social que ahora.
Y así clarificado el panorama, que se decida dónde está cada uno. Y a votar.
¿Que el probable resultado sea una UE algo más reducida que los 25 países presentes (y alguno en fila de espera), y adicionalmente (digo bien, adicionalmente) una especie de área periférica de libre comercio, con o sin moneda euro? Pues ningún problema. Gran Bretaña y Turquía, ¡fuera de la UE!
Total … los USA tienen con Canadá y con Mexico un tratado de libre comercio. Similar.