Leo y no doy crédito: dice Ignacio Sánchez Cámara que la Junta de Andalucía —y pensándoselo ya el Gobierno— prevé modificar el Estatuto de Autonomía para poder «controlar» por Ley el reparto de tareas domésticas en el matrimonio. Deseo que se trate de una mala interpretación de alguna noticia, o un mal sueño, aunque hay indicios de que no es tan descabellado. Paridad: “Y, sin embargo, resulta muy fácil apreciar las contradicciones entre los argumentos que se esgrimen en este caso y en otros, por ejemplo, la eutanasia o el matrimonio entre homosexuales. Aquí se trata de que cada cual haga lo que le venga en gana; allí que todos hagan lo que diga el Gobierno. Pero nadie discute que los padres puedan tener derecho a impedir que sus hijos cursen necesariamente las asignaturas cívicas (acaso manipuladoras y propagandísticas) que tenga a bien establecer el Gobierno. ¿Tan difícil es aceptar la limitación del poder, el respeto a la libertad, la iniciativa de la sociedad? Por lo que se ve no faltan quienes aspiran a la condición de «esclavos felices» de un amo tan benevolente como intervencionista, señor del Derecho y la moral, único comensal del árbol de la ciencia del bien y del mal.”
2005-04-12 11:20 Intervencionismo se llama. Poner un inspector en la cocina es lo que yo necesito para motivarme a fregar.
2005-04-12 17:48 O un inspector, junto con los chivatos de siempre, en cada bar: para que nadie fume.