Como siempre, Javier Cañada pone el dedo en la llaga y alerta sobre el descuido que supone la sindicación de contenidos en el aspecto formal; es decir, que uno diseña y rediseña su página para una perfecta recepción por parte de un determinado canal, y resulta que buena parte de sus lectores la reciben por otros no previstos y, por lo tanto, que no controla el emisor: “La presentación es parte del mensaje. Aunque técnicamente el divorcio sea deseable, para la gente que trabaja en diseño de interacción supone renuncias muy dolorosas:
Renuncia a la Arquitectura de Información: Sindicar implica que los usuarios no accedan a la información según las taxonomías, rutas y flujos que hayamos diseñado. Como mucho, con una buena política de metadatos, lograremos que nuestro contenido se pueda encontrar por aquellos que lo estén buscando.
Renuncia al Diseño de Información: La sindicación al uso nos lo pone muy difícil si queremos maquetar o usar el color, la tipografía o la iconografía para transmitir mejor nuestro mensaje.” La sindicación y el doloroso divorcio entre presentación y contenido.