Robert Fisk corresponsal de guerra con años y años de experiencia tiene miedo a volar. Lo expica con detalle. ”[Ese miedo] comenzó cuando mi vuelo se estrelló en el aeropuerto de Teherán, justo después de la revolución islámica. El tren de aterrizaje delantero no emergió. Para los aficionados, se trataba de un Boeing 737. Irán estaba bajo sanciones de la ONU y el avión cayó en un prado con el mayor estruendo que he oído en mi vida. No hubo pérdidas humanas, pero casi inmediatamente después el aparato se llenó de espesas nubes de humo azulado. Después me di cuenta que provenía de los cigarrillos que encendían al mismo tiempo todos los aterrados pasajeros. Regresé a Líbano con el peor caso de fobia a volar en la historia del mundo.” Después de lo que he vivido, no es extraño que tenga miedo a volar.