José Cervera, Blogs: tiempos de ojo por ojo y diente por diente: “De momento, y sin embargo, lo que estamos viendo es el uso de los blogs como elementos de depuración ideológica, de ataque personal, de política de la venganza y el ojo por ojo. Las declaraciones y los hechos se retuercen, se discuten una y otra vez, se maledicen, se lanzan cubiertos de epítetos, se inventan. La indignación moral se hace subir poco a poco, hasta que estalla en desaforadas declaraciones y grandilocuentes palabras. El rival para a ser enemigo, y luego monstruo; no basta con discutir sus ideas, sino que hay que aplastarlo, acabar con su carrera, silenciarlo. En suma, hay que hacer saber a los que le rodean lo que les puede pasar.
Convertir la discrepancia política en crimen de lesa majestad es una viejísima táctica de la peor política; considerar enemigo al discrepante, atacar a la persona y no las ideas, aplastar al disidente. Son viejas formas de actuar relacionadas con regímenes autoritarios de derechas o de izquierdas, lo mismo da; pero que creíamos muertas y enterradas en el cementerio de la Historia. [...]
No conseguiremos evitar que haya demagogos, ataques personales, o partidismo descarnado y cruel. Pero sí que podemos convertir este uso de la red en ‘non grato’; evitarlo, despreciarlo, enterrarlo y no darle más importancia que la anécdota. Quienes hacen y viven la blogosfera pueden convertir la demagogia en algo de mal gusto que la gente de bien no hace; y pueden con ello evitar que el sambenito del guirigay y la política caníbal acaben con la promesa de la Red. ”
2005-02-14 10:07 Creo que, frente a otros códigos de comportamiento que se están comentando en varios foros de la blogosfera, la idea de utilizar el “buen gusto” me parece astuta y posiblemente más eficaz. Igual que aceptamos que escribir con mayúsculas es gritar, y mejor no se grita, podemos ir generando hábitos en el mismo sentido frente a los discursos extremadamente agresivos, vengan de donde vengan. Cosas muy sencillas, no entrar al trapo, eliminar comentarios insultantes y amenazadores(sí, si en mi blog cae uno de esos lo borro, el que quiera ladrar que lo haga en el suyo, de igual modo que si alguien da gritos en mi casa le pido que no lo haga o que coja puerta), no enlazar espacios de ese tipo ni para recrimininarlos… vamos, lo que se hace en el “mundo real” cuando alguien se comporta de manera maleducada…Sigo pensando que los gritones son pocos, pero que hacen mucho ruido. NO hay que ayudarlos a extender el ruido.
2005-02-14 13:02 Tengo una opinión completamente contraria a la de José Cervera. Hay una parte de su discurso que me parece de un ingenuidad mayúscula. Dice que “son viejas formas de actuar relacionadas con regímenes autoritarios de derechas o de izquierdas, lo mismo da; pero que creíamos muertas y enterradas en el cementerio de la Historia”... ¿quién las creía enterradas? ¿Él, nosotros, ellos, “la gente”?... ¿Quién?
Por fuerza, escribiendo en El Mundo, el señor Cervera debe conocer la web libertad digital (hay muchos escritores de El Mundo en su plantilla), que tiene un claro contenido de caracter revanchista y falangista.
Los blogs se han salido de la lógica unitaria de “opinar todos en bloque lo mismo” con arreglo a intereses comerciales, como hace la prensa diaria.
¿Acaso se puede escribir en la prensa diaria contra el automóvil, contra la falsa “paz democrática”, contra la monarquía o contra el ejército?
Además, hay últimamente una tendencia muy molesta en la que los opinadores de la prensa convencional, plantados tan ufanos en este capitalismo salvaje en el que estamos, denuncian ideologías extremistas y actitudes radicales como si nada… Ninguna de las denunciadas es, por supuesto, la suya… ¡Qué va: de ninguna de las maneras!
Este falso neutralismo, esta falsa moderación paternalista me hace pensar justo lo contrario: que son ellos los que están depurando las ideologías divergentes para acercarlas al conformismo reinante.
2005-02-14 18:08 ‘claro contenido de caracter revanchista y falangista’
¿No crees que sobra al menos la última descalificación?
Si LD miente, que se denuncie, demostrando la mentira.
Los opinadores políticos, simplemente no los leo en general, como tampoco lo haría en el resto de medios. Sólo salvo a muy poquitos opinadores políticos españoles, muy políticos. En la gran mayoría prima sus filias y fobias sobre el respeto de la verdad.
Por eso el periodismo español, tan opinativo, continúa en su caída libre hacie el DESCREDITO.