El tunning es el maquillaje de los nuevos señoritos… me recuerda a la decadencia de la nobleza, que muerta de hambre, vertía migas de pan sobre su traje para aparentar que ya habían comido. *Javier Cañada escribe a propósito del styling: “La estética per se no es mala. Lo es, en palabras de Otl Aicher, cuando deja de ser presentación y se convierte en representación. Es decir, cuando busca “aparentar” o transmitir algo que el objeto no es. Eso mismo es el styling: modificar el aspecto de algo para que aparente ser algo distinto de lo que es.
Os propongo un truco para distinguir la estética del styling: evocar el sacapuntas de Raymond Loewy, con forma aerodinámica, como si fuera a volar, pero atornillado a una mesa para poder ser usado. Puro styling: valores de modernidad, velocidad, “streamline”, para algo que no tenía nada que ver con eso, ni por naturaleza, ni por función o contexto de uso.” Realfleet y cómo distinguir la estética del styling.