Al parecer, en la cena anual del Comité para la protección del periodista en NY, los mayores aplausos se los llevó el que denunció los acosos a los que se somete a la prensa en ese país: “Carroll advirtió sobre la creciente promiscuidad empresarial por la cual las compañías periodísticas están formando parte de conglomerados que producen desde programas de televisión hasta heladeras; la proliferación de nuevos medios que sacrifican el rigor periodístico en aras del rating y los recientes fallos de tribunales que podrían enviar a la cárcel a periodistas por negarse a divulgar sus fuentes. Tony Ridder, presidente de Knight Ridder, la compañía madre de The Miami Herald, dijo a la audiencia que los actuales casos judiciales contra Judith Miller, de The New York Times, y Matthew Cooper, de la revista Time, son «intentos burdos para obstaculizar y evitar la búsqueda de la verdad». [...] Entre otras cosas, criticaron las medidas del gobierno del presidente Bush para hacer más difícil a los periodistas extranjeros renovar sus visas en Estados Unidos y las crecientes limitaciones al acceso del público a tribunales donde se ventilan casos de terrorismo e inmigración.” Un mal momento para ser periodista, de Andrés Oppenheimer.
2004-11-30 13:21 Quiero recordar que la libertad de prensa es un derecho, pero tambien una obligación, y cualquier recorte en esa libertad nos afecta a todos.
2004-12-01 01:58 Y por aquí vetan a una cadena de radio en un viaje del Ministro de Asuntos Exteriores. ¿O es que uno sólo está para denunciar lo que pasa en EE.UU.? Ciertamente, no he visto a (casi) nadie quejarse.