Alber Vázquez resalta el hecho de que los trabajos de la RAE (diccionarios, gramáticas…) son mercantilizados y explotados con ánimo de lucro por empresas privadas, cuando la sociedad es sufragada por todos los españoles. Y añade, con lógica tan aplastante como ignorada será, que debiera ser liberadas las fuentes de su trabajo para que cualquiera pueda disponer de ellas, para editarlas o no. Liberemos a la gramática: “Tradicionalmente, ha sido la editorial Espasa-Calpe la que comercializaba los productos de la RAE: el diccionario, la gramática, la ortografía, etc. Libros, nadie lo negará, que todo muchacho en edad de cavilar tiene que tener sobre la mesa. Ahora han venido los de Santillana y se han llevado el gato al agua. A Espasa-Calpe se le ha quedado cara de boba. La pregunta que habría que hacer es la siguiente: ¿Por qué el conocimiento que genera la RAE está sujeto a una explotación restrictiva?”
2004-11-21 21:41 Lo que es curioso es que los libros de la academia tengan una acogida tan multitudinaria, incluso cuando se orientan al mercado profesional.
Es gracioso, por ejemplo, que se publicite que la nueva edición popular del Quijote incluye un vocabulario de 7000 palabras (es decir, un 10% de las que incluye el diccionario de la real academia). Con tal cantidad de palabras, es mejor… usar un diccionario.
2004-11-24 06:14 “Los libros básicos como la enseñanza general básica, GRATUITOS Y OBLIGATORIOS”