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Ánfora de Letras por Max Vergara Poeti

Apuntes de viaje, recorrido en bote o hidroavión por el Amazonas literario. Imágenes desde el Jardín de Corifeo, lecturas recomendadas por Zenódoto de Éfeso. Max Vergara Poeti es escritor y traductor. Ha colaborado para diferentes revistas culturales y literarias de Colombia e Italia, sus dos patrias, asimismo como de otros países Hispanoamericanos.

Top 10: Nassau

Brisas tropicales, música de tambores, restaurantes de primer nivel y actividades fabulosas son sólo unas pocas de tantas cosas en Nassau, para todos los gustos. Y lo mejor: las Bahamas están a un trecho por avión de Miami (media hora), y sólo 2 horas y media de Nueva York. El lugar favorito de los estadounidenses para pasar el invierno, las Bahamas son un auténtico paraíso en otoño.

La tentación es enorme: sólo hay que imaginar un destino que ofrece días sofocantes y noches despejadas que son un manto de lentejuelas los 365 días del año. Esto es las Bahamas, donde las temperaturas varían entre los 20 y 26 grados, con un pico en verano de 32°C y no menos de 15°C en el clímax del invierno.

Nassau es la capital de las Bahamas, muy popular desde que los piratas como Barbanegra, Henry Morgan y Anne Bonney se pasearon por la bahía de la ciudad en sus barcos. Entre las cosas que saltan a la vista: una bellísima arquitectura colonial, una población amable, infinitas opciones de compras y atracciones, como un clima que invita a que Nassau participe de las vacaciones de parejas, familias y personas solitarias.

Las Bahamas son famosas por sus playas, con esa arena que parece azúcar pulverizado rosa, y de esto el viajero tendrá en abundancia, además de olas. Sin embargo, hablemos de las diez cosas que no deben dejar de hacerse en Nassau al tiempo que sin prisa, nos relajamos al pie del agua con una bebida helada en la mano.

Antes que todo, hay que decir que Nassau es una ciudad fácil de andar, no importa en qué punto de la ciudad (o de Paradise Island) uno se hospede. Sólo hay que recordar que las reglas en las Bahamas son al más riguroso estilo inglés, y los coches van del lado opuesto al que estamos acostumbrados. Aunque alquilar un coche es una atractiva opción, dado el tamaño de Paradise Island lo más recomendable sería tomar un taxi, o si se está en Nassau, sólo caminar.




1. Straw Market – Las vacaciones deben comenzar aquí. Está en el corazón de la ciudad, y es altamente famoso entre los turistas. Las mujeres locales comenzaron a vender artesanías aquí cuando el comercio decayó. Hoy, se trata de un mercado ruidoso y variado donde siempre habrá algo llamativo y nuevo que comprar. ¿Qué hay que esperar? Como en todo país, las presiones de los vendedores, una hermosa mercancía hecha a mano y los regateos usuales. Mientras uno negocia, un vendedor que ha estado atento (y que vende lo mismo) usualmente interrumpe sólo para ofrecer un menor precio. Hay que tomarse esto con mucha tranquilidad, disfrutarlo pues, sobre todo, ¡la idea es nunca pagar un precio inflado!

2. Bay Street – Si uno está buscando gangas en ropa de diseñador y otros artículos de lujo, uno estará más que satisfecho con los precios duty-free del principal distrito de la moda de Nassau. Ir de tienda en tienda, con la música de los tambores golpeando del cercano Straw Market, es lo que hace de esta experiencia algo único. Los precios de clásicos como Waterford y Wedgwood, como Gucci y Prada no pueden pasarse por alto. No obstante, también hay un mundo de tejidos hechos en las Bahamas de gran confección y a precios irresistibles. Son éstos los obsequios ideales para llevar a los amigos y familiares en casa. La mayoría de las boutiques en Bay Street están abiertas de lunes a sábado, entre 9am y 5pm. Un dato adicional: sólo las droguerías están abiertas los domingos en Straw Market.

3. Jardines Ardastra – A una milla al oeste del centro de Nassau, se encuentra una de las atracciones turísticas más valiosas de la ciudad. Incluso, si se llama previamente, la administración de los jardines enviarán una cómoda y climatizada furgoneta para recogerlo a uno en el hotel. Los jardines son pequeños (sólo un poco más de 2 hectáreas), pero albergan a más de 300 animales que representan completamente los habitantes originales de estas islas. A cada vuelta, es inevitable repetirse que el concepto del jardín nada tiene de comercial, sino que es un centro de conservación donde los animales —especialmente los flamencos— son respetados, y nunca tratados como mascotas. La atracción especial de los jardines es el mundialmente reconocido show de los flamencos marchantes que tiene lugar 3 veces al día. Mientras el instructor les grita órdenes, más de 30 flamencos hacen gimnasia al unísono. No ir a Ardastra Gardens es como no haber estado en Nassau.

4. Fort Charlotte – Mientras que uno está en Ardastra Gardens, puede visitar el cercano fuerte Charlotte, el más grande e interesante de los 3 fuertes coloniales en el área de Nassau. Tiene un foso ya sin agua, un puente levadizo y pasadizos subterráneos que rematan en oscuros calabozos. No pueden pasarse por alto las paredes rayadas por los soldados que estuvieron alguna vez estacionados ahí, su memoria. Aunque el fuerte no es especialmente hermoso, nadie se arrepentirá de haber ido ya que ofrece una vista única de la bahía de Nassau. La admisión es gratis, como el recorrido guiado. Si uno no llegó en la furgoneta de Ardastra Gardens, hay un autobús, el número 10, que lo regresa a uno al centro de Nassau.

5. La Escalinata de la Reina – Se trata de una escalera de piedra caliza, cuyos peldaños conmemoran cada uno un año en la vida de la reina Victoria de Inglaterra. Se trata de una de las mejores 10 escaleras del mundo al aire libre, y está a solo un paso del fuerte Fincastle, construido en 1793. En la cima de las escalinatas, con sus impresionantes vistas, se sacan las mejores fotografías postales de Nassau.

6. Junkanoo – Si por casualidad, como los pingüinos, uno está en diciembre en Nassau, deberá alistarse para el festival Junkanoo, que tiene lugar en el “Boxing Day”, esto es, el día después de Navidad, como es la tradición en la Commonwealth (26 de diciembre). Lo que uno encontrará será una exuberante parada de disfraces coloridos y demasiado elaborados. Junkanoo, sin duda, recuerda al Mardi Gras de Nueva Orleans, aunque es menos impresionante, claro está. El punto álgido de la parada son los tambores, que siguen una secuencia específica y significativa a medida que se comunican entre sí durante la festividad.

7. El paraíso bajo el agua – El snorkeling (nado con tubo para respirar y careta) es una de muchas formas de disfrutar verdaderamente de las aguas lúcidas como el cristal que rodean a Nassau. Sin importar si uno es un aficionado o un buzo profesional, fácilmente puede alquilarse el equipo adecuado, tomar lecciones e incluso ir con un grupo en un recorrido guiado bajo el agua, o si uno lo prefiere, completamente personalizado. Si uno no sabe nadar, tampoco es una excusa para perderse de los paisajes submarinos: hay botes con piso de vidrio, únicos en el mundo. De este modo, se verán los mundos coralinos abundantes y los peces exóticos, de colores vivos, jamás vistos. Los viajes se ofrecen desde un par de horas, hasta todo un día, con excursiones a otras islas, por ejemplo.

8. El plan del náufrago – Sólo en las Bahamas, por sus facilidades, uno puede hacer lo que llamo “el plan de Crusoe”: alquilar un bote y navegar a una de tantos islotes y cayos desiertos, hacer el picnic perfecto, nadar con tubo y explorar. Hay muchas compañías que ofrecen aventuras para parejas y familias completas, y las opciones varían. Ya uno esté interesado en un día a bordo de un yate, en un bote a remo o de motor, o en un velero, no sobra planificarlo desde el hotel, o con los locales en el puerto.

9. Paradise Island y el Atlantis – Nassau está unida a una isla que se llama Paradise, o “Paraíso”, como es su traducción. Sin embargo, sólo un puente separa a la capital con la isla mayor, hogar de complejos hoteleros de ensueño. Esta isla, inicialmente fue el hogar probado del millonario Huntington Hartford, que puso su empeño para transformarla completamente en una isla fantasía. Una de las principales atracciones de Paradise Island son los casinos, 800 máquinas tragaperras en el Atlantis (sólo para mencionar un ejemplo) y un promedio de 35 mil dólares entregados por hora a sus jugadores. Porque a los locales se les prohíbe apostar (aquel viejo lastre británico), los casinos están llenos de turistas.

Pero ya que mencioné el Atlantis, vale la pena endosarlo aquí, si es que no tiene la oportunidad de hospedarse allí: consiste de 11 lagos, con una colección de más de 50 mil peces y criaturas marinas (pirañas, tortugas, tiburones de todo tipo), que los emires del Golfo Pérsico ven con recelo. Es el hábitat marino artificial más grande del mundo, después de los mismos océanos, y los recorre uno fácilmente por túneles de cristal. Sin embargo, la mayor atracción del Atlantis es “The Dig”, un amasijo de túneles y habitaciones que exploran la historia de 11 mil años de la mítica y perdida ciudad de la Atlántida. La recompensa está al final, en el último salón, donde una espectacular guía de navegación muestra una representación viva de la Atlántida, mientras que un mapa de bronce muestra las estrellas favoritas de sus habitantes.

Hay más cosas por hacer como visitante de un día en el Atlantis. Lo que yo recomiendo es llegar temprano y marcharse tarde. De cualquier modo, si el presupuesto lo permite, es mucho más cómodo quedarse en el lujoso complejo mientras se visita Nassau (es mi favorito). El problema es que, con tanto que hacer en este lugar, el visitante por primera vez terminaría ignorando lo demás que Paradise Island tiene por ofrecerle.

10. Los jardines Versalles – Hacen parte del resort Ocean Club en Paradise Island, y vale la pena también echarles un vistazo. Los claustros adyacentes son un ejemplo inigualable del lado caprichoso de Nassau. Traídos en partes por William Randolph Hearst en los años 20 del sur de Francia, las estructuras se armaron pieza a pieza en 1962. Sin embargo, el resultado nunca fue exactamente igual al de los originales antes de desarmarse, y el resultado es una estructura que parece antigua.

Los Versailles Gardens se caracterizan por su exquisito y deliberado diseño clásico. Las largas sombras del fin de la tarde agregan drama a los jardines, y es el lugar propicio para concluir el día antes de dirigirse a uno de tantos excelentes restaurantes de Paradise Island para la cena.



Las islas de las Bahamas son magníficas, y Nassau, la joya de la corona. Ya uno tenga en mente tumbarse en la plata o visitar sus atracciones, Nassau es un lugar hermoso para vacacionar, y no sólo eso, sino para quedarse a vivir.

Max Vergara Poeti | 04 de septiembre de 2009

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